Muchas empresas construyen su pozo a tierra una sola vez y nunca vuelven a medirlo. El problema es que la resistividad del suelo cambia con el tiempo —por humedad, temperatura y composición química—, y un pozo que cumplía hace tres años puede estar hoy muy por encima del ohmiaje seguro.
Qué significa “certificar” un pozo a tierra
Certificar un pozo a tierra es medir su resistencia (en ohmios) con un telurómetro calibrado y comparar el resultado contra el valor de diseño requerido para tu instalación —normalmente menor a 15, 10 o incluso 5, 2 y 1 ohmio según la criticidad del sistema protegido (pararrayos, datacenter, tableros eléctricos, etc.).
Riesgos de no certificarlo
- Seguridad de las personas: ante una falla eléctrica, una puesta a tierra deficiente no deriva la corriente de forma segura.
- Daño a equipos sensibles: servidores, tableros y equipos electrónicos quedan expuestos a sobretensiones.
- Incumplimiento normativo: instalaciones sin protocolo de pruebas no cumplen con los requisitos que exigen las certificaciones de Indecopi.
- Pérdida de garantías: varios fabricantes de equipos exigen evidencia de una puesta a tierra certificada para mantener la garantía vigente.
¿Cada cuánto tiempo se debe medir?
Lo recomendable es una medición anual, y siempre después de cualquier evento que pueda haber alterado el suelo (obras cercanas, sismos, temporada de lluvias intensa).
¿Quién puede certificar un pozo a tierra en Perú?
Debe hacerlo una empresa o profesional calificado. En AYB, cada protocolo de pruebas es firmado por ingenieros electricistas colegiados y habilitados por el Colegio de Ingenieros del Perú (CIP), siguiendo la normativa exigida en los laboratorios autorizados por Indecopi.
¿Cuándo mediste por última vez tu pozo a tierra? Conoce nuestro servicio de construcción y certificación de pozos a tierra o escríbenos por WhatsApp.